¿Qué es un keylogger? Cómo roba contraseñas y cómo detenerlo (2026)
Todo lo privado que haces en un ordenador empieza en el teclado: contraseñas, mensajes, números de tarjeta. Un keylogger está hecho para capturar justo eso: registra cada tecla que pulsas y la envía a otra persona. Esta guía explica qué es un keylogger, cómo funciona, cómo detectarlo y cómo mantener tus pulsaciones a salvo.
La respuesta corta
- Un keylogger es una herramienta que registra en secreto cada tecla que escribes.
- Su objetivo es robar lo que escribes: contraseñas, accesos, mensajes y datos de pago.
- Existe de dos formas: software (un programa oculto) y hardware (un dispositivo físico conectado entre tu teclado y el PC).
- Los keyloggers son un tipo de spyware, y todo su propósito es pasar desapercibidos.
Cómo funcionan los keyloggers
Un keylogger se coloca en silencio entre tú y tu ordenador, y anota cada tecla mientras la pulsas. Los keyloggers de software son programas que se esconden en tu sistema. A menudo llegan junto a otro malware y envían sus registros a un atacante por internet. Los keyloggers de hardware son pequeños dispositivos físicos. Se conectan entre el teclado y el ordenador, así que no necesitan ningún software. Por eso un análisis no puede encontrarlos.

Cómo llegan a tu dispositivo
Los keyloggers de software entran igual que cualquier otro malware: una descarga maliciosa, un archivo adjunto de correo, un instalador falso o empaquetados con software “gratuito”. Algunos forman parte de un paquete mayor de spyware o de un rootkit que los oculta a fondo. Los keyloggers de hardware necesitan acceso físico, un riesgo sobre todo en ordenadores compartidos, públicos o del trabajo.
Cómo detectar y eliminar uno
Como los keyloggers se esconden, las pistas son indirectas: un sistema más lento, actividad de red rara o tu antivirus desactivado. Para encontrar un keylogger de software, haz un análisis completo con tus herramientas de seguridad. Añade un segundo escáner de confianza, elimina lo que marquen y reinicia. Si sospechas de un keylogger de hardware, revisa físicamente el cable y los puertos entre el teclado y el ordenador. Ante la duda con una infección grave, la cura más segura es una reinstalación limpia.
Cómo proteger tus pulsaciones
Puedes volver un keylogger mucho menos útil aunque alguno se cuele:
- Usa un gestor de contraseñas. Rellena tus accesos por ti en vez de teclearlos, así no hay pulsaciones que capturar.
- Activa la autenticación de dos factores. Una contraseña robada por sí sola ya no basta para entrar.
- Mantén el software actualizado e instala solo desde fuentes de confianza.
- Ten cuidado en ordenadores compartidos, donde los keyloggers de hardware son más probables.
En resumen
Un keylogger registra todo lo que escribes para robar tus contraseñas y datos privados, y se esfuerza en pasar inadvertido, sobre todo el de hardware, que un análisis no puede ver. Defiéndete en dos frentes. Deja fuera al de software con actualizaciones, descargas cuidadosas y análisis. Luego desactiva a todos con un gestor de contraseñas y el acceso de dos factores, para que tus pulsaciones más delicadas no se tecleen nunca.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un keylogger en términos sencillos?
Un keylogger es una herramienta que registra en secreto cada tecla que pulsas en un teclado. Los atacantes lo usan para capturar contraseñas, mensajes y números de tarjeta mientras los escribes. Puede ser un programa oculto (software) o un pequeño dispositivo físico conectado a tu ordenador (hardware), y todo su propósito es pasar desapercibido.
¿Puede un antivirus detectar un keylogger?
Puede detectar la mayoría de los keyloggers de software, sobre todo con un análisis completo más un segundo escáner antimalware. Pero un antivirus no puede encontrar un keylogger de hardware, porque es un dispositivo físico sin software que analizar. En un ordenador compartido o público, revisa también el cable y los puertos del teclado además de hacer un análisis.
¿Cómo sé si tengo un keylogger?
Las señales son indirectas, porque los keyloggers se esconden. Fíjate en una lentitud sin explicación, actividad de red extraña, software de seguridad que se apaga o cuentas a las que se accede sin que seas tú. Ninguna prueba por sí sola una infección, pero juntas justifican un análisis completo con herramientas limpias y, en máquinas compartidas, una revisión física de la conexión del teclado.
¿Cómo puedo protegerme de los keyloggers?
Usa un gestor de contraseñas para que tus accesos se rellenen en vez de teclearse, sin dejar pulsaciones que capturar. Activa la autenticación de dos factores para que una contraseña robada no baste por sí sola. Mantén tu sistema actualizado, instala software solo desde fuentes de confianza y ten cuidado en ordenadores compartidos o públicos, donde los keyloggers de hardware son más comunes.